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La piel de los bebés es considerablemente más sensible que la de los adultos. Por ello, requiere de cuidados especiales que garanticen su hidratación y salud general. En este sentido, buscar una buena crema para la protección de los más pequeños ayuda a evitar descamaciones, irritaciones y otras afecciones en la piel.

No obstante, no todas las cremas son adecuadas para tratar la piel de los más pequeños. Así, el mercado ofrece una larga variedad de alternativas que pueden variar según la edad del niño, la zona donde se aplicará o su propósito, como por ejemplo las crema para piel atópica

En este sentido, antes de comprar una u otra crema, conviene comprender las principales diferencias entre una y otra. Así como sus principales usos y características.

Tipos de cremas para bebés

De manera general, se pueden distinguir cuatro productos, los cuales se distinguen en sus composiciones, consistencias y beneficios. Es importante saber elegir la indicada según la necesidad específica que tenga la piel del pequeño.

Ungüentos

Este tipo de crema es de consistencia acuosa, es decir se puede aplicar en las zonas más sensibles del niño. Sirven para crear una capa protectora que permite, por ejemplo, repeler la humedad del pañal. Por tanto, es una de las mejores maneras de controlar y prevenir efectivamente la pañalitis.

Según la marca que se escoja, se encuentran algunas con componentes naturales como aloe vera o caléndula. 

Cremas

Las cremas para niños son ideales para dar un toque de humectación a su piel. Su consistencia es similar a las cremas para adultos, pero son mucho más densas que los ungüentos. Por tal razón, en el momento de aplicarla sobre la piel de los bebés, están son absorbidas por la epidermis sin dejar ningún rastro aceitoso. 

Favorecen la hidratación de la piel durante horas, y no representan ningún riesgo para su salud. Son recomendadas por los pediatras desde el nacimiento y se pueden aplicar en todo el cuerpo. Además, habitualmente encontramos este tipo de producto en con filtro UV, lo que le hace ideal para los días bajo el sol. 

Aceites

Los aceites para bebés ayudan a proteger la piel de agresiones externas. Además, fortalecen el manto protector de la piel, favoreciendo el equilibrio y la sanación. Estos pueden encontrarse en versiones naturalistas cuya fuente son los aceites vegetales. Así como, en versiones más industrializadas con otros componentes agregados. 

En ambos casos, antes de aplicarlos conviene consultar con el pediatra, a fin de evitar reacciones adversas. Pues, su consistencia mucho más gruesa que las alternativas anteriores puede derivar en alguna molestia sobre la piel del bebé.

Lociones

A diferencia de las cremas, éstas cuentan con una menor cantidad de aceite en los componentes que contiene. En consecuencia, proporcionan mayor frescura en la piel del niño. Además, se caracterizan por combinar su efecto de frescor y humectación con suaves fragancias. 

En contraposición con otros productos perfumados, las lociones para bebé no suelen contener alcohol.  No obstante, éstas no son la mejor alternativa cuando de niños con problemas de resequedad en la piel se trata. En estos casos lo mejor es optar por las cremas y ungüentos. 

Consejos para elegir la mejor crema de bebés

Considera el tipo de piel del niño

Es importante tener en cuenta el tipo de piel de cada niño. Pues, no todos son iguales, ni tienen las mismas características que los otros. Así que, nunca está demás leer detenidamente la etiqueta del producto, prestando atención a sus componentes, antes de hacer la compra. 

Además, siempre es mejor consultar con el pediatra cuál es el tipo de crema recomendable, al igual que las consideraciones especiales necesarias según el tipo de piel. 

Asegurate de que sea para niños

Bajo ningún concepto se debe utilizar cremas o lociones que no sean fabricadas específicamente para niños. Pues, como ya se ha señalado, los pequeños tienen sus propias necesidades de humectación y cuidado. La piel adulta jamás se podrá  comparar con la de los niños, es importante tener esto muy presente. 

En este sentido, los componentes empleados en las cremas y lociones infantiles suelen ser más sutiles. Asimismo, tienen formulaciones menos químicas, con más componentes naturales, a la vez que suelen ser hipoalergénicos. Esto a fin de evitar la aparición inesperadas de sarpullidos a causa de alergias aún desconocidas.

Cremas para bebés: Cuales son las mejores