El pelo y el cuero cabelludo del bebé son áreas que requieren la debida atención y cuidado desde el primer día. Así, las correctas pautas de higiene incluyen el lavado regular, incluso si el pequeño es escaso de cabello. De esta manera, se evitan problemas como sarpullidos o escozor. 

En este sentido, un aspecto esencial es el champú empleado para lavar su pelo. Pues, el cabello y cuero cabelludo de un bebé, requiere de productos especiales. No es para nada lo mismo, un champú de uso adulto que uno de bebé, esto se debe a que las necesidades son completamente diferentes. 

Para empezar se tiene que el cuero cabelludo del bebé no segrega grasa, ya que este proceso comienza con la pubertad. Por ello, a diferencia de los adultos, su pelo se ensucia por otros factores como la aceite de las manos al tocar su cabeza o la suciedad propia del ambiente. 

Como consecuencia, se requiere un producto menos fuerte para su lavado, así como para evitar la irritación de su delicada piel o sus ojos. Afortunadamente, en el mercado se pueden encontrar una gran variedad de alternativas para lavar el cabello de los más pequeños

Así, destacan importantes marcas como Mustela, Weleda Caléndula Baby Wash, Aveeno Baby wash Aveeno, Calming Lavender de Earth Mama Angel Baby y la tan conocida Johnson´s Baby con extracto de manzanilla. Indistintamente de la marca que se elija, es preciso asegurarse de que cuiden la piel del cuero cabelludo, es decir, que no causen irritaciones o posibles alergias. 

Para ello, es importante leer con mucha atención la etiqueta de información, siempre cuidando que el champú se ajuste a las siguientes características:

PH neutro

El nivel de pH indica qué tan ácida (pH 1 a 6) o alcalina (pH 8 a 14) es una sustancia, en este caso el champú. En este sentido, se debe tener en cuenta que de manera natural la piel de los pequeños está cerca del pH neutro (pH 7). Por tal razón, se aconseja emplear productos que mantienen este equilibrio, es decir productos con pH neutro. 

Según los niños van creciendo, desarrollan una capa de acidez, su pH se va acidificando, actuando como barrera frente a los factores y sustancias externas. De ahí que la piel de los bebés, en especial el cuero cabelludo, sea tan delicada. Pues, la ausencia de este manto ácido, supone una piel más vulnerable, resultando en sarpullidos e irritaciones muy fácilmente

Libre de químicos

Muchos productos aptos para la higiene infantil contienen elementos como parabenos, sulfato de sodio, fragancias sintéticas o alcohol, entre otros. Si bien, durante mucho tiempo jabones y champús infantiles han contenido este tipo de ingredientes, hoy en día se sabe que pueden afectar la salud del niño. 

No sólo pueden resultar muy fuertes, causando irritación en la piel, el cuero cabelludo o los ojos. Si no que, según algunos estudios, su uso a largo plazo, puede derivar en desequilibrio hormonal y trastornos del sistema nervioso e inmunitario.

Por tal razón, se deben preferir aquellos que no los incluyen en su elaboración. Una vez más, se aconseja prestar atención a la etiqueta. En su lugar, conviene elegir los champús orgánicos, de los cuales también se puede ver una larga lista de opciones en el mercado. 

Ingredientes naturales

Es habitual encontrar champús para niños con ingredientes como camomila o miel, la razón de esto es que este tipo de ingrediente ofrece ciertas propiedades. Así, se consigue un cuidado extra para la piel y cabello del niño.

Por ejemplo, la sábila o aloe vera contiene un activo natural que alivia las irritaciones comunes en la piel del bebé. Asimismo, la avena forma una capa protectora, y el aceite de almendras aporta vitamina A y E, aportando suavidad e hidratación extra. 

Específicos para ciertas condiciones de la piel

Como ya se ha explicado, la piel de los bebés son sensibles a ciertos factores. Sin embargo, ciertas condiciones y afecciones específicas, suponen mayor vulnerabilidad. Por tanto, se requiere productos específicos que ofrezcan los cuidados adicionales de cada caso. 

En estos escenarios la intervención del dermatólogo es indispensable. Este se encargará de recetar el champú indicado, así como otros productos complementarios si fuera preciso. Así, entre las condiciones más habituales que pueden requerir de un producto especial destacan el eczema y la dermatitis atópica. 

¿Cuál es el mejor champú para bebés?