Llorar,  es una de las pocas formas que tienen los bebés de comunicarse con su entorno. Así, manifiestan sus malestares, incomodidades, emociones y necesidades. Sin embargo, pese a que se trata de algo propio de todo bebé, las mamás suelen preocuparse e inquietarse. Especialmente, cuando el llanto se extiende durante más de unos pocos minutos. 

Esto es especialmente común en los padres primerizos que, no reconocen con tanta facilidad los diferentes detonantes de sus lágrimas. Por ello, a fin de hacer más llevadero este aspecto de la maternidad, te comentamos algunos consejos para calmar el llanto de tu bebé.

Revisa las causas más comunes

Como se ha mencionado antes, los bebés lloran para comunicar algo. Son muchas las razones que pueden inducir el llanto en un bebé, desde hambre, malestar por gases o el pañal sucio, entre muchas otras. 

Sin embargo, pese a que estos escenarios son comunes y conocidos, las madres suelen preocuparse cuando el llanto se extiende, especialmente común en padres primerizos. En este sentido, ante un bebé llorando, lo primero será verificar si se trata de alguno de las posibles causas mencionadas anteriormente. Intentar darle de comer, revisar su pañal o inducirle a la expulsión de posibles gases. Si está enfermo, por ejemplo en la época en la que salen los primeros dientes, conviene verificar su temperatura o indagar en busca de otros malestares. 

Relájate

Pese a su corta edad, los bebés son muy perceptivos y sensibles al estado de ánimo de las personas, sobretodo al de su madre. Por ello, si estás alterada o nerviosa, será difícil, casi imposible, calmar al bebé. Incluso, si se trata de una crisis de llanto prolongada, es indispensable mantener la calma. 

Pues, sólo con tranquilidad, se podrá conducir al niño a un estado de calma y sosiego, dejando las lágrimas atrás. Esto, supone incluso que si te inquietas y los nervios se apoderan de ti, lo mejor será dejar que el bebé llore. Dedicar un momento para recuperar la paz, y luego retomar la iniciativa para tranquilizar al pequeño. 

Baña al niño

El agua tiene un efecto relajante, es ideal para cuando el pequeño esté particularmente agitado. Además, se aconseja verificar la temperatura, prefiriendo el agua tibia, a fin de evocar su estancia en el vientre materno. 

No obstante, en días calurosos, un baño con agua un poco más fresca puede dar estupendos resultados. Si no se desea recurrir al baño, bien sea por la hora o el clima, liberar al pequeño de su ropa podría ser suficiente, incluido el pañal. Pues, estos atavíos pueden incomodar en caso de cólicos, o apretar impidiendo que el pequeño se estire o mueva con normalidad.  

Invitale al descanso y a al sueño

Una manta suave y cálida para envolver al bebé, acompañado de los brazos de la madre meciéndolo en suaves movimientos, es una fórmula que las madres del mundo han empleado durante miles de años para calmar a sus hijos. 

Con esto se ofrece al bebé una sensación de protección. Además, el latido del corazón materno, su calor y aroma, son elementos que no deben subestimarse. Sin duda alguna, vale la pena probar.

Un chupete puede ser el mejor alivio

De acuerdo con los profesionales de la pediatría, la acción de succionar produce un efecto de alivio en los niños. Por tal razón, muchas veces al amamantar el bebé se calma, aún cuando no tenga hambre. 

Sin embargo, esta alternativa puede derivar en problemas de peso, al alimentar en exceso al pequeño. En este sentido, un chupete puede ser una alternativa mejor, aunque no permanente. A medida que el niño crezca conviene dejarle llorar, en lugar de recurrir a la succión. 

Sonidos monótonos

Es común escuchar historias de otros padres comentando que poner al niño cerca de la lavadora o el ventilador suele detener el llanto. La razón de este pequeño fenómeno es que estos aparatos producen sonidos monótonos. 

Según los expertos, sucede que estos sonidos recuerdan sonidos repetitivos propios de la vida intrauterina, tales como el gorgoteo del estómago o el ritmo cardíaco. En consecuencia, resultan adormecedores y relajantes para el bebé. La radio, la música o simplemente hablar al bebé puede ofrecer el mismo resultado. 

6 consejos para calmar el llanto de tu bebé